Descubre el Barranco: alrededores

Foto: Chema Mancebo

Arenas de San Pedro

Además de por su extenso patrimonio, Arenas de San Pedro es centro de interés turístico por sus famosas Cuevas del Águila, descubiertas en 1963 y situadas a seis kilómetros de la población.

En su centro urbano destacan el castillo de la Triste Condesa, con una gran Torre del Homenaje; la iglesia gótica del siglo XVI de Nuestra Señora de la Asunción, de espléndido campanario; y el palacio de la Mosquera (o del Infante don Luis de Borbón).

También es imprescindible visitar el santuario de San Pedro de Alcántara, del siglo XVI, declarado Monumento Histórico Artístico en 1972. Ubicado a tres kilómetros de Arenas, fue reformado en el siglo XVIII siguiendo las directrices del arquitecto Ventura Rodríguez, que erigió una magnífica capilla funeraria. En la huerta del santuario crece un rosal sin espinas, que según la leyenda es obra milagrosa de San Pedro de Alcántara. En el Museo de la Real Capilla se exponen interesantes colecciones de orfebrería litúrgica.


Foto: Chema Mancebo

Guisando

A siete kilómetros de Arenas de San Pedro se encuentra Guisando, entre bonitos pinares y a orillas del río Pelayo. Sus apretados edificios forman un atractivo conjunto, en el que destaca las vistas sobre sus tejados que contrastan con los pinares que rodean al pueblo.

Paseando entre sus calles podemos apreciar la arquitectura popular reflejada en sus fuentes cristalinas, en las calles estrechas y empinadas, así como en las casas construidas en piedra, madera y adobe cubiertas con teja árabe, en las que destacan las floreadas balconadas.

Monumentos destacados de Guisando: La Iglesia de la Purísima Concepción, la Ermita de San José y el Rollo.


Foto: Chema Mancebo

El Hornillo y El Arenal

Están situados al norte de Arenas y son vecinos de ladera, junto con Guisando. En ambos pueblos se pueden encontrar rincones de calles estrechas y tortuosas, casas con balcones al aire donde el principal elemento de construcción es la madera, adornados por todo tipo de flores.

Como ejemplo de construcciones bien conservadas en El Arenaltenemos la iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción, las ermitas de la Virgen de las Angustias, Virgen de los Remedios y Santísimo Cristo de la Expiración. También se pueden contabilizar hasta ocho fuentes de manantiales naturales con grandes pilones de piedra.

En El Hornillo no te puedes perder el vallecito del río Cantos, con cortas rutas de senderismo como la de Las Escarilluelas y grandes rutas de montaña como la ascensión al puerto del Peón o a La Mira.


Foto: Chema Mancebo

Pedro Bernardo

Pedro Bernardo es una localidad situada a 800 metros de altitud que cuenta con una hermosa panorámica del Valle del Tiétar y de los Montes de Toledo, por ese motivo, se le conoce por el sobrenombre de Mirador o Balcón del Tiétar.

Es un pueblo pintoresco, que destaca por sus calles estrechas, cuestas empinadas, pasadizos y portales de techo artesonado, casas, balcones, dinteles y solanas. Todo ello hace que este pueblo sea un bello ejemplo de arquitectura popular, que seduce a propios y a visitantes, siendo el casco antiguo de la localidad, en el barrio de los Adobes y las Casillas, la muestra más destacada de este sabor rural.

Entre los monumentos arquitectónicos del pueblo, destacan el edificio del antiguo al Ayuntamiento, que data del año 1559, la iglesia, de los siglos XVII y XVIII, de estilo renacentista con retablo barroco y losas de piedra dedicada a San Pedro Advíncula. En el Parque del Rollo, se encuentra la estatua del sabio Arturo Duperier, ilustre personaje nacido en la villa, que fue físico e investigador de los rayos cósmicos.

Las fiestas patronales de San Roque se celebran el 16 de agosto con un programa con muchas actividades, como las corridas de toros, encierros, folclore, teatro, exposiciones y el pote en la calle, es decir una degustación de carne con patatas. Otros festejos populares o religiosos que se pueden destacar son las Fiestas del Cristo de la Vera Cruz, el 14 de septiembre, San Sebastián el 20 de enero, el carnaval con baile y entierro de la sardina y el Día del Pastel, donde el domingo de Pascua se come en el campo una empanada grande y sabrosa.

En el apartado gastronómico destaca la producción de aceite o el higo seco de cuello de dama. Las patatas al caldero y calderetas son también productos gastronómicos que se pueden encontrar y saborear en los diferentes bares y restaurantes del municipio. El vino ligeruelo es una especialidad autóctona que solo se encuentra en Pedro Bernardo.


Foto: Chema Mancebo

Candeleda y Poyales

Candeleda nos lleva hacia el límite de la provincia, donde varían los cultivos y comienzan a surgir influencias de la comarca de La Vera. Sorprenden los naranjos en las calles y la peculiar arquitectura de la zona.

La iglesia, el santuario de Chilla y el cercano yacimiento de El Raso son puntos de obligada visita. La iglesia, que data de los siglos XIII al XV, tiene la belleza de lo sencillo, un retablo escultórico de la segunda mitad del XVI y un retablito en cerámica talaverana que es pura delicia. Al Santuario de Nuestra Señora de Chilla, a unos seis kilómetros, enclave religioso de la comarca se llega por un bellísimo camino. Es ya del XVIII y más lugar rezadero que conjunto artístico, pero tienen el valor de lo popular los pequeños cuadros que narran todos los milagros de la Virgen.

También fuera de Candeleda nos encontramos con el yacimiento arqueológico de El Raso, conjunto fechable entre los siglos IV a.C. y la dominación romana, y en el que podremos visitar una necrópolis, un poblado más tardío con un fuerte amurallamiento y singulares casas y el santuario de Postoloboso, al que pertenecen las lápidas que hoy están en San Bernardo de Candeleda.

Poyales del Hoyo es un enclave de artesanos del cuero, piel, marroquinería, cerámica... Entre sus cultivos característicos están los olivos, viñas y huertas, pero sobre todo son conocidos sus higos, tanto secos como frescos (en septiembre). No te puedes perder la visita al Aula-museo Abejas del Valle.


Foto: Chema Mancebo

Las ventas y los pueblos del norte de Gredos

Siguiendo la carretera del puerto del Pico (N-502) en dirección a Ávila pasamos al lado norte de Gredos, vertiente con mayor altitud y una orografía menos acusada que la sur.

En la misma carretera nacional tenemos las "ventas", antiguas posadas hoy reconvertidas a restaurantes: venta San Miguel, venta Rasca, venta Rasquilla, y venta del Obispo. Lo típico: judías blancas o peluchonas para el primer plato, y carne de ávila para el segundo.

En Rasquilla tenemos el desvío hacia los pueblos del norte de Gredos (AV-941). Navarredonda de Gredos y Hoyos del Espino son los más turísticos, auténticos pueblos "serranos" con viviendas en piedra, en un paisaje eminentemente ganadero. De Navarredonda parte una estrecha carretera que se adentra en el pinar y lleva a Valdeasca, interesante zona de esparcimiento con merenderos y pozas naturales de río. En Hoyos del Espino está el desvío a la "plataforma de Gredos", aparcamiento en el que comienza la senda de la Laguna que nos lleva al conocido Circo de Gredos.

Muchos pueblos para visitar

Muy cerca del Barranco descubriremos pintorescos pueblos como Guisando y El Hornillo, al sur de Gredos y todavía dentro de la "cara amable", mientras que por el norte no quedan lejos los pueblos y zonas más escarpadas de la sierra.

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Ayuntamiento de Cuevas del Valle (Ávila)

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